La costa mira al poniente, y eso es lo que define la luz. El sol se mete directo en el Pacífico, sin una punta que lo tape, así que la última hora dura y sale limpia, y del otro lado del pueblo está la Sierra de la Laguna. Las mañanas en la playa son más suaves y tranquilas porque el sol tarda en librar los cerros; las tardes son cuando La Cachora, Punta Lobos y Las Palmas valen el viaje.
Es una costa de surf, no de nado. Las playas al sur del pueblo y Los Cerritos, en El Pescadero, son conocidas por sus olas, así que las sesiones se planean en la arena con el mar de fondo, y quien se meta al agua sigue los letreros y las condiciones del día. En Punta Lobos los pescadores todavía echan sus lanchas al mar, lo que mete una playa de trabajo en la foto y pide dejarles espacio para maniobrar.
Todos Santos es una delegación del municipio de La Paz, y los trámites van por ahí. El permiso de La Paz para eventos en playa o propiedad privada —menciona bodas y XV años— cuesta MXN 1,374.52 sin venta de alcohol en 2026, pide el visto bueno del delegado cuando el evento es en una delegación, requiere la anuencia de SEMARNAT o ZOFEMAT y cuesta la mitad en zona rural. Una pareja con su fotógrafo en la arena, sin montaje, no es un evento; un arco con treinta sillas sí.